Un lugar donde plasmar tu disconformidad con personas, situaciones y lugares
jueves, 18 de septiembre de 2008
Adelante, pasen
Hola, soy el Dr. Víctor Erizo, aunque me puedes llamar simplemente Erizo. Aquí estoy para escuchar todas tus quejas, así que anímate y cuéntame qué te pasa
estimado doctor Erizo: soy un virgo entrado en la treintena y estoy perdidamente enamorado de mi profesora de aeróbic. El problema es que me lleva veinte años, tiene pareja estable, es mormona, vive la mitad del año en Chipre, y es lesbiana. ¿Qué puedo hacer?. Espero impaciente su consejo.
Después de años de espera, al fin entro en su consulta. He decirle que la espera ha merecido la pena
Invariablemente me señalan como a paria, el loco de la colina, el viejo chiflado que vive en un caserón solitario, lleno de gatos, arañas, telas de araña, ratones y quizá algunos miles de polillas. Recuerdo, vagamente, en mis años de juventud unos muebles que por más que busco ya no encuentro. Algunos dijeron que los robaron, otros que se los comieron y las malas lenguas viperinas, envidiosas y criticonas dijeron que debía limpiarme las legañas.
El caso es, estimado doctor, que quisiera saber porqué no hacen una gran estatua conmemorativa para el coyote... Va en serio. Me parece el ejemplo más firme de constancia, autosuperación (no necesariamente positiva) y sacrificio (nunca mejor dicho). A pesar de los golpes, él sigue una y otra vez. Es todo un ejemplo
En fin, que espero inquieto su consejo, receta y la piruleta que acostumbra a dar a sus clientes.
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estimado doctor Erizo: soy un virgo entrado en la treintena y estoy perdidamente enamorado de mi profesora de aeróbic. El problema es que me lleva veinte años, tiene pareja estable, es mormona, vive la mitad del año en Chipre, y es lesbiana. ¿Qué puedo hacer?. Espero impaciente su consejo.
Sr. Doctor:
Después de años de espera, al fin entro en su consulta. He decirle que la espera ha merecido la pena
Invariablemente me señalan como a paria, el loco de la colina, el viejo chiflado que vive en un caserón solitario, lleno de gatos, arañas, telas de araña, ratones y quizá algunos miles de polillas. Recuerdo, vagamente, en mis años de juventud unos muebles que por más que busco ya no encuentro. Algunos dijeron que los robaron, otros que se los comieron y las malas lenguas viperinas, envidiosas y criticonas dijeron que debía limpiarme las legañas.
El caso es, estimado doctor, que quisiera saber porqué no hacen una gran estatua conmemorativa para el coyote... Va en serio. Me parece el ejemplo más firme de constancia, autosuperación (no necesariamente positiva) y sacrificio (nunca mejor dicho). A pesar de los golpes, él sigue una y otra vez. Es todo un ejemplo
En fin, que espero inquieto su consejo, receta y la piruleta que acostumbra a dar a sus clientes.
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